ni esperes que nadie te perdone
eres tu quien ha de perdonarse a si mismo
sino jamás serás libre de aquello de lo que crees necesitar ser perdonado
nunca traiciones tus ideales por los demás
ni traiciones aquello en lo que crees
no hay mayor derrota que perder sin haber jugado
y perder tu valor
es perderte a ti mismo
en el abismo de tu personalidad